jueves, 22 de octubre de 2009

DE BIENAVENTURANZAS Y ADVERTENCIAS

Arde Troya

a los famosísimos editores y su pasquín educativo:
María, Antonio, Rony, Gabriela; Roberto, Cesia, Gonzalo, Melina y Élida, amigos entrañables.

Malsonante disquinesia de las horas.
Inmerso en el viento yo, con mi tambor absurdo,
vago en él, como tú, sin tiempo para gritar, reír, correr o morirme.
Bajo mi piel: Tu piel. Y en tu ojo yace lo que miro y me acusa.
Amo lo que besas… La histeria en los aerolitos es recíproca.

Taladrar los suelos de estos años
es a lo que me comprometo.

Lloro al quebrajarse las bardas y al aplaudir la CHANGA sobre la mesa.
Jovencitas de falda corta –largo el cuchillo en su pecho-
Todas ríen en tu sonrisa,
todas se muerden los pies tras las bambalinas del universo.

Ya sin días para enumerar,
los hombres han de señalar las piedras y ponerles nombres,
las atravesarán con tiempo para gritar, reír, correr, morirse en ellas.

¡Lumbre seminal de turno! edad glacial la de nosotros sin edad.
"Inmerso en él", como tú, con mi tambor absurdo.
¿A dónde te ha de llevar
tu misma palabra?

Sin más reparos, corazón, me dueles y aún te dudo.
Es como si yo no existiera dentro de ti y tú te hubieras marchado
hace tanto…hace mucho...

Toco el tambor, y tu voz ronca es la triste.

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