jueves, 22 de octubre de 2009

DE BIENAVENTURANZAS Y ADVERTENCIAS

Arde Troya

a los famosísimos editores y su pasquín educativo:
María, Antonio, Rony, Gabriela; Roberto, Cesia, Gonzalo, Melina y Élida, amigos entrañables.

Malsonante disquinesia de las horas.
Inmerso en el viento yo, con mi tambor absurdo,
vago en él, como tú, sin tiempo para gritar, reír, correr o morirme.
Bajo mi piel: Tu piel. Y en tu ojo yace lo que miro y me acusa.
Amo lo que besas… La histeria en los aerolitos es recíproca.

Taladrar los suelos de estos años
es a lo que me comprometo.

Lloro al quebrajarse las bardas y al aplaudir la CHANGA sobre la mesa.
Jovencitas de falda corta –largo el cuchillo en su pecho-
Todas ríen en tu sonrisa,
todas se muerden los pies tras las bambalinas del universo.

Ya sin días para enumerar,
los hombres han de señalar las piedras y ponerles nombres,
las atravesarán con tiempo para gritar, reír, correr, morirse en ellas.

¡Lumbre seminal de turno! edad glacial la de nosotros sin edad.
"Inmerso en él", como tú, con mi tambor absurdo.
¿A dónde te ha de llevar
tu misma palabra?

Sin más reparos, corazón, me dueles y aún te dudo.
Es como si yo no existiera dentro de ti y tú te hubieras marchado
hace tanto…hace mucho...

Toco el tambor, y tu voz ronca es la triste.

viernes, 9 de octubre de 2009

PROGRAMA POETÓN

Martes 13 de Octubre. Sede: Facultad de Derecho

Hora

Mesa I 2:00 PM- 3:00 PM


Xochitl Cabrera

Gerardo Gómez

Carlos Alejandro Flores

Mario Zetino


*
Héctor Planas

Litzardo Rivas

Rafael Lara valle

Karen Méndez


Mesa II 3:00 PM- 4:00 PM


Katheryn Rivera Mundo

Salvador Juárez

Benjamín Palomo

Santiago Vásquez

*
Miroslava Rosales

Luís Melgar Brizuela

Roberto Landaverde

Isaías Marín


Mesa III 4: 00 PM- 5: 00 PM

Jonathan Velásquez

Herberth Cea

Kenia López

Vladimir Amaya

*
Ricardo Castrorrivas

Manuel Ramos

Erick López

Julio olivo Granadino


Miércoles 14 de Octubre. Sede: Facultad de derecho

Hora

Mesa IV 9:00 AM- 10:00 AM

Abigail Guzmán

Jorge Haguilar

Miguel Ángel Azucena

Remberto Ramírez

*
Xochitl Cabrera

Lea Romero

Vladimir Orellana

Herberth Cea


Mesa V Taller Quino Caso 10:00 AM- 11:00PM

Jonathan Velásquez

Crosby Lemus

Fabrizzio Sagett

Héctor Planas



Mesa VI 2:00 PM- 3:00 PM Sede: Cineteatro

Alondra Umanzor

Alberto López Serrano

Erika Chiquillo

Omar Chávez

Sandra Aguilar

Gran Clausura y Celebración 3:00 PM – 5: 00 PM

MIENTRAS ALLÁ AFUERA EL MUNDO SE TERMINA

VOS QUE CHAPOTEÁS EN MIS LÁGRIMAS
TAN MÍNIMA VOS
PARA HABITARME EN LAS HERIDAS.
DESDE LA PRIMERA EDAD TE AMO
Y DESDE HACE UN MINUTO QUE TE SUFRO.

MUCHACHA,
YO TE NECESITO EN LA PUERTA AL LLEGAR LA TARDE.
TE NECESITO EN MI CAMA
AL MARCHITARSE LAS FLORES
EN LA SONRISA DE LOS NIÑOS.

COMO UNA RAFAGA DE AIRE,
UN GOLPE SOBERBIO A LA ANGUSTIA
ASÍ DE REPENTE TE NECESITO;
COMO UN BESO
O COMO LA MUERTE.

viernes, 18 de septiembre de 2009

MONTA AL PERRO MECÁNICO

Tanto clavo y tanta tuerca
dispersos como pétalos del rostro mecánico
de este animal ya sin nombre
para ser distinguido en la loza funeraria

Pero mañana será otro rencor al diente
El que nos haga perder los labios.

Será cuando más quiera besarte,
Y vos
y ni ellos estarán para inventarme un corazón.

Pero este es tu derrumbe,
Tuya la inundación de palomas envenenadas sobre nuestros tejados.

Hoy me mirás con las manos,
Como queriendo enterrar una perla en el camino.
U ocultar un gesto dentro de una concha
Dar la espalda y encerrarte en tu casa
perdiéndote así en todos los sitios

Hoy
ya no me alcanzan las manos para detenerte,
para oírte en la niebla que has exhalado
para frenar el viento
de entre las hojas de unos poemas inconclusos.

Pañuelos
Palabras
Flechas
Despedidas

Por ahora
preferís el agua en la ceniza,
Como una tierra quemada por la nieve
Como pared manchada con olvido y alguna que otra lágrima muda.

Pero esta es tu estación de gases y venenos
Del alcohol extraído de la ubres de la madrugada

Vos, la de las manos que miran y saben de mi alegría más dolorosa
Vos, Que no sabés nada de mis huesos que se tornan grava
Si tocan el césped cuando el mundo ha cancelado las lámparas
sobre las cervicales de los sábados.


Monta al perro mecánico

Ve, Móntalo.

Es divertido

…Móntalo,
Luego te vas como si nada.

martes, 8 de septiembre de 2009

MMIX

Podría vestir mis palabras de ranas amarillas
y mis padres seguirían el camino del silencio
como si el sol fuera de grafito.
He aquí,
la vasija que nunca adoré doblado de la lengua.

(El Mañana está hecho de todos los corazones que no despertarán este día, madre.)

ayyy de Darío con coñac agitado.

ayyy de Borges de ceguera y laberinto.

Tanta receta para el demonio pronunciado
Tanto cuento para el cuento,
para un lirio verde arrojado al hormiguero.

Abiertos los aromas
la verdad es un signo de interrogación
en las llagas de las perras y los gatos.

Y se habla de la espada, del incienso,
y es la mentira ceñida en llamas
y es la noche ahogada por el relámpago del tiempo.

Hoy quiero ir de bombilla en bombilla por las casas
como muriéndome en todas partes
Que las abuelas digan que fui bueno y turrón en la tristeza
y que si hubiera vivido la guerra sería uno de esos héroes populares.

Tanto cuento para el cuento
Tanta palanca y botón para quedarse al final callado.

Bordas de grillos en las palmeras.
Platinada, silábica y monstruosa:
Adjetivos de manga corta mal empleados.

Venerad esta Ecthlipsis sacada de los sombreros
somos humanos con el alma de papel a quienes les robaron el sombrero.

Tanto tanto para el que nada ha hecho.
Tanto perico para el pollo y la salamandra.
Tanto mar para un mar vestido de excremento.

y ayyy de Roque encabritado.

ayyy de Huidobro en planeador de mineral sanguíneo.

Que la morfología se come con café sin azúcar y solo por la mañana.
¡Que los intestinos son barroco por lo enrollado!
¿Será más mi nariz sustantivo que nariz al caso?

(¡Ah! que jardineros estos para los edenes que sueño)

¿Y el acento, y la cadencia,
la relación intrínseca entre la medida y el ritmo
y viceversa?

Tanto cuento para el cuento.
Tanta barba para todos estos calvos.

Y otra vez
ayyy del Neruda más gordo.

y de nuevo
ayyy del Vallejo más alegre.

Tanta chonga para el hambriento
Tanto puñal para el muerto entre escapularios.

Tanta palanca,
Dios mío, tanta palanca.
Tanto torniquete a los vocablos.

Que el verso
Que el reverso
Que el inverso
El universo.

Mirad mis huesos rotos ahora, bisnietos de la palabra:
¡Sintaxis falta de calcio!

domingo, 6 de septiembre de 2009

HIELO PARA ROMPER

a karlen Abrego

Quedémonos hasta muy tarde
y hablemos tanta paja.
Tenés infinidad de maneras
para matarme el tiempo.

Contáme la vez
que te hundiste en lágrimas,
cuando las manos de todos
los hombres no pudieron tocarte.

Decíme si esta semana
te has quedado pensativa,
colgada de las baldosas.

Si llegaste a tu habitación
habiendo olvidado cada nombre
en la piel de los daños.

Porque yo te voy a contar la vez
cuando una rosa me violó un sueño,
sobre el lucero que nunca cabalgué
y de las sobras del banquete que me robé un día.

Contáme del crujir que oís en la mudez
cuando el trueno en el
cielo se gesticula, ese mismo
Aullido rojo al que temés tanto.

Contáme si crees en Jesucristo,
o te endulza el pecado del viajero que se va.
Decíme lo que los robles comentan a mis espaldas
al descubrir ángeles muertos en tu enigmática cabellera.

Seguíme diciendo sobre
el duende con quien desayunaste.
Contáme la vez que te hicieron esclava
y te coronaron reina de corazones bobos.

Sí, vení, más cerca, junto a mis heridas,
ahora que son las dos de la mañana
y el alma se nos embruja, se nos contrae
y la tenemos clara, pura, explícita.

Contáme los secretos zarcos
que le oís a tus pechos
cuando estos te creen
frente al trance, aún dormida.


Decíme sobre las pinturas
que se parecen a tu cabeza
y contáme de las cabezas
que se aparecen en tu pintura.

Contáme del mar abierto,
agitándose en tus piernas sin cruzar;
Del follaje subyacente en el ojo
de aquellos que te hablaron sin entenderte nunca.

Decíme todo y te cuento de la nada
y así de paja en paja
quedarnos con las ganas
de volver a oírnos en otra vida.

Pues ya acaba lo más tarde
que puede ser.
Vámonos.
Las primeras aves regresan,
las flores vuelven al camino.
Vámonos.
Las sórdidas ventanas –ojos imperecederos-
se abren y es la luz la que nos busca.
Vámonos
-eternamente Karlen
de los espejismos-
pronto los muertos
van a levantarse.

lunes, 24 de agosto de 2009

Hasta que la lágrima nos perdone

Canción de amor

Dulcísima ceniza del corazón helado
toma la mano de la amada muerta bajo el lirio.
Sé su retorno a la sepultura
hoy que yace perdida por las ciudades.

Fueron los relámpagos
quienes le han abierto los ojos de repente.
Fueron los relámpagos
quienes reconstruyeron el polvo de diez años de distancia.
Fueron los relámpagos quienes rompieron la piedra
-telónes de monolito que los hombres pusieron para esconder su carne inmóvil.-

Pero las calles han cambiado
desde que le cruzaron los brazos,
desde que el aire la abandonó
dejándola pálida sobre los oficios
de unas velas encendidas.

Ella que fue toda primavera
cuando sus huesos se curvaban
limpios e intactos tras la luz de la mañana,
ella que fue todo amor en los andamios miserables
y guardaba la hora precisa en sus manos
de donde con frecuencia nacían los destinos;
es ahora doble vacío en mi costado,
doblemente
muerta en el camino.

Hoy las calles han cambiado y no lo sabe,
y anda como niña extraviada en los autobuses,
en las plazas me busca como antes
pero las esquinas de hoy
no son las mismas donde yo la besaba y le prometía lo eterno.

¡Ay! y hoy,
ni imagina que su mirada es una fuente extinguida
donde nacen y se multiplican los reflejos de la nada.
Para ella, el trote del barro continúa exacto por los suburbios,
como lo dejó en aquél momento, como lo dejó cuando me dejaba.

Y hoy busca en los mercados,
comida, sin hambre.
Agua, sin sed.

¡Ay! Dulcísima ceniza, hija de mis sienes marchitadas,
dile que ahora el tiempo se reparte en silencio y a veces en frío.
Dile que la seguí por ese túnel lamiendo sus tacones.
Dile que nuestros nombres ya no tienen edades.

Que no me busque más en las oficinas
Que no estoy en las multitudes despiertas

Regrésala a mí, dulcísima ceniza
hija mía y de sus sienes.

Que regrese a lo innombrable
al infinito de las flores y plegarias
Que sepa que duermo a su lado (como lo ordené a los que me sobrevivieron)
Que venga.
Regrésala.
Que descienda
con la dulce violencia de una novia alegre,
que descienda a nuestro sepulcro
como la lluvia, cuando ardiendo,
penetra la tierra y fecunda la vida.

jueves, 30 de julio de 2009

COMERCIAL Y POEMA




Fe

Déjame una amapola por si no termina el aguacero

Ya los policías se han llevado a mi padre sospechoso de nada

a mí me dejó el cuchillo de su crimen de dos corazones partidos

Yo te dejo mi palabra como barco de papel y por sombrero.


Déjame una amapola,

el último vuelo en alfombra de luz al jardín perdido.

Ya los policías se han llevado a mi padre sospechoso de nada.


Creo en una amapola de tu parte

Creo en el cuchillo de mi padre sin ser carnicero

Amo las espinas y creo en un cielo orinado por chacales

pero creo más en ti, en nuestra carta sin sello ni destino

mas mi padre no cree

y desde su cárcel a gritos me llama loco, ¡Loco!

¡oh, aguacero!

El aguacero, mi amor...

Si tan sólo mi padre creyera

que una lágrima nos puede salvar del aguacero.

domingo, 12 de julio de 2009

PUNTO IMAGINARIO

A Patricia Cuéllar

Nunca he ganado un certamen literario
pero guardo estrellas verdes en un vaso mínimo.
En el vértigo de las heridas sueño con sueños
y me aferro al costado más mórbido de mi sombra.

Nunca he escrito tres o cuatro líneas
más allá de mis estragos.
Le hago el amor a una guitarra, encaramado en las paredes, sabía.
Comparto con las moscas su mísero vuelo
y me duelo de repente junto a un corazón de calcetines rotos.

De vez en cuando me arrastro junto al puñal y la rosa
y me doy cuenta que el hambriento de la esquina
es también Cristo crucificado.
Le he robado besos al llanto
cuando he estado a solas con mi esperanza.

A veces naufrago en un ramillete de palomas hechas añicos
pero con la próxima parvada de cometas
me ven los astrónomos pelearme el regreso.
Un botón me pesa en la mano y suelo repartirme
con el pescado y el pan cuando nos niegan la montaña.

Unos dicen que soy sólo otro vicio,
semana de septiembre en agosto pleno
Que de agrura en agrura le vocifero a las piedras
y me como a los niños con salsa tabasco.

Pero qué sé yo si la noche no es distancia,
si la vida es tiempo que sobra y el tiempo vida que falta.
Qué sé yo de tormentas que corren a empapar montes,
de cuerpos tendidos sobre el musgo
que se despeinan la saliva, labio a labio, y bajo otro cielo.

Yo no tengo más ciudad que la mudez de mis zapatos.
Me amoldo a la forma que la brisa elije para mí, y soy alga o molusco.
Pero la verdad que sé yo, del mar ignoto que la brisa arrastra adentro.

Sí, Nunca he ganado un certamen literario,
mas míreme ahora,
he logrado – a pesar de la repisa vacía de diplomas y trofeos-
que sea mi confidente;
Aun sin saber el rumbo que tomaron sus pupilas
y qué nube siguieron sus manos.

Sí, mi primer y último confidente
con quien morder todo este silencio,
Perteneciéndole, –usted y yo- por entero, a cada palabra...
...sí, reunidos –usted y yo-,
en un punto imaginario
de esta tristísima tierra.

martes, 30 de junio de 2009

UN ANUNCIO Y UN POEMA


Escrito con la saliva del recuerdo

Vos sos Denisse,
la frescura del fuego.

Mujer de rodillas,
ciega y muda
ante los costados abiertos de la mañana.

Lágrima incinerada en la pupila
que aun sin precipitarse inunda poblados enteros.

Vos sos Denisse,
de la espina, la última palabra.

Desierto y manantial, según van muriendo los sueños.

El Grito húmedo por las paredes.
y la sal eterna de la melancolía.

Vos sos Denisse,
la muerta sin cadáver
Octubre lluvioso en la garganta.

La Mujer de los aromas heridos,

de tardes derretidas tras las ventanas,
del cáliz de la sed
en mis pequeños poemas

Vos sos Denisse,
la primera migaja de alegría
que dolió en el silencio.

viernes, 19 de junio de 2009

CANCIÓN INFANTIL

Mambrú se confiesa ante un cigarro
y su mirada se pierde en el horizonte.

Tiene en sus manos todo el tiempo
para ser todas las personas del mundo.

Guarda atardeceres muertos
en sus bolsillos como fetiche,
y descansa su cabeza
sobre la primera piedra pecadora
que fue lanzada al infinito.

Adormecido escribe un poema en las nubes
que pronto ha de enterrar la historia.

Su corazón es tan grande
que hace de su inocencia un mar de estupideces.

Se le arremolinan los pensamientos
en los agujeros engendrados
en sus tormentas de medianoche.

En lo subterráneo de su llanto
busca un regazo donde aprender a soñar,
donde dejar la carne y conocer su espíritu.

Pero Mambrú retorna la mirada del horizonte
y sabe que todo el tiempo
sólo le alcanza para ser él
¡Y sus bolsillos empiezan a podrirse por tantas tardes!

Alza la piedra y deja su cabeza tirada en el infinito;

Ve que no hay nubes ni historia,
sabe que su poema es una pequeña estupidez
en un mar de corazones

¡Y empieza a sentir la resaca de todos los agujeros!

Son sus labios yertos los que reclaman
soles aún no amanecidos.

Odia no encontrar su espíritu,
el sueño ni el regazo abierto.

¡Hace rabieta, y hace musarañas dentro de sí mismo!..

Por hoy la luz del tabaco se extingue
entre la respiración de los cristales,

y Mambrú comprende desde ahora
que él sólo es el humo que se volatiliza
del cigarro de alguien más.

sábado, 13 de junio de 2009

Gilma

Siempre fuiste viento a la hora de mi sed,
estrella lubricada con miel oscura,
misterio en la grama de todos los jardines.
Ahora no quedan palabras después de ti.
Incendio nevado fueron los gusanos en tu boca.
Tú, la mínima sonrisa del horror.
Después de ti
ya no vendrán gaviotas a pasearse por las playas de mis manos.
Tú, la última prueba de mi sangre,
frágil pétalo de la rosa mortal.
Vuelvo a la cicatriz y te repites.
Surges a la hora más turbulenta,
vuelas desde las azoteas
para morderme los sueños en los caminos.
Tú, madrugada de mar
con millones de esqueletos a la deriva.
Vivo en la estación de tu aroma.
Aún tus ojos en mis ojos
me hablan de la huella de tu cuerpo.
Después de ti
ya no danzan mariposas cerca de las lámparas.
Tú, único lugar en la tierra donde respirar duele.
La luz ha de envenenarme algún día.
Después de ti no quedan palabras.
Tú, la canción sorda al concluir las órbitas.
La primera en diluirse en los colores de un cielo desangrado por la tarde.
Ahora huelo a sombra y el frío rueda por todos los cuerpos.
No quedan palabras después de ti
tan sólo gritos.

domingo, 31 de mayo de 2009

Llorando como Héctor

Abres los ojos en los ojos cerrados de los muertos
y así despiertas en el desaire que buscabas.
Lavándote las manos que les cruzan el pecho
evitas conversaciones indagatorias sobre un pasado
que ya no recuerdas.
De igual manera escapas de las sombras del árbol
y sus raíces;
De los frutos que no te conviene probar.

Y llegas así desnudo a la tumba de los dioses,
a leer en tus venas como los hombres pusieron en ti
los demonios que eres,
a caer en la boca del huracán
quien pronuncia tu nombre
mientras miles de espejos circundantes
sufren tu horrible cara de ayer y hoy.

Mas eres lo que quieres y lo reniegas mucho:
Cielo vértigo de un abismo, cielo sonámbulo
de las cinco menos cuarto de la mañana;
Oscuro, pantanoso, huraño y frío.
Cielo por el que nadie daría mucho
-cielo que nadie percibe-
del que nadie espera nada.

Mas tú bien sabes, las cuchillas son muchas al fantasear
y te clavan asesinos en la espalda.
Por eso, arrastrando los ladridos de tus pasos he sentido
como llevas por las calles tu animalesco mal,
teniendo esa fea costumbre de aparecer montado
en las maldiciones masticadas por los mudos,
de hacer trucos de mal gusto en medio
de esa gente linda de ropita extraña.
Has despertado entre muertos tantas ocasiones,
lejos del fluir multicolor de los ríos de noviembre.
Apareciendo tú, pues inútil,
como el ganso desorientado;
que adentrándose en la densa atmósfera de una piedra
sueña con llorar e incendiarse...

miércoles, 13 de mayo de 2009

sábado, 18 de abril de 2009

URGENTE

Por el bienestar mental de los estudiantes de la Licenciatura en Letras se prohíbe terminantemente las fiestas, excursiones alegres y todo tipo de actividad recreativa que incluya: Música, comida típica, globos multicolores, serpentina y viruta; juegos colectivos, o en su caso, dinámicas tradicionales tales como: “Carrera de encostalados,” “Los vasos de agua,” “Haz lo que oyes, no lo que miras,” “La guillotina loca,” “Pelea de gallos,” “Uno, dos, tres, ¡Tusquia!” “La muela de la cabra,” “El juego de las sillas,” “La orquesta cooperativa,” “La pelota imaginaria” y entre otras que pertenezcan al decálogo del Niño Misionero. Por tal motivo hacemos conciencia para que se abstenga de realizar todo tipo de actividad, antes aquí descrita.

Atentamente:

A.E.L (y no a ella)
Asociación -aún no formada- de estudiantes de Letras.

Invitamos a los compañeros interesados en los cursos de corte y confección e introducción al pensamiento marxista pasar al local de la asociación a inscribirse ¡Es gratis, pero el cupo es limitado!
Asimismo anunciamos que las camisetas con el rostro de Ferdinand de Saussure ya están a la venta. Los precios son: Con bigote en el rostro del Ginebrino: $10.
y sin bigote $7.

martes, 14 de abril de 2009

Rolando

Eras trozo de plastilina en manos de niños malvados.
Ala rota de la tarde.
Ya sin horizontes donde volar
fuiste lágrima atrás de la carcajada deforme de tus días.

Hoja que temblaba en la garra del otoño,
ardilla congelada en el vientre de otro invierno.

Para vos, hombre sin nombre aún,
todo el tiempo era verano en calzoneta y sonrisa.

Te faltaron agallas para verle la cicatriz eterna al dolor.
Para aprender de la mudez de la muerte y seguir sus huellas.

Necesitabas quedarte solo, encima de las muchedumbres.
Debías ser arrojado a los abismos y regresar como un dios
de otro nombre.
Nunca fuiste digno. No era el tiempo.

Con ingratitud te besaron las mejillas,
Vos lamías aquellos ojos pendencieros.

Te faltaron más revólveres y menos sueños.
Menos máscaras y más instinto.

Debías golpear, sacudir parte por parte las constelaciones
No ser ese trapo tendido de una esperanza inútil;
Te Convenía correr por las ciudades sombrías,
embarcarte infierno adentro más allá de los parques
y sus fantasmas.
No tenías tiempo.
En cada paso te volvías a traicionar a vos mismo.

Cantabas a sus antojos,
a sus miserables ambiciones,
a sus pasiones de cristal inmundo.

No tenías tiempo para defenderte,
ahora no puedes redimirte…
Por ello y por lo demás,
que de tu nombre no nos quede ni el rastro
cuando las multitudes nos pronuncien.

jueves, 9 de abril de 2009

Eterno por inmersión

Es el mar quien ha escupido
mi cadáver tres días después
del naufragio del corazón.

Las algas fueron mis madres pacientes,
los peces mis hermanos con quienes dormí
en remolinos de las aguas turbias.

Y vos, mar implacable, fuiste con tu cabellera azul
bebiéndote hasta la última gota de mi vida…

¿Es risa macabra, esa ola que no podés ocultar entre quijadas?
¡Asfixiante tu poderoso brazo ciñendo mis pulmones!

Pero me has enviado a los hombres de nuevo
sólo para podrirme en la tierra.
Porque en verdad que soy de polvo
y tengo que volver a la tierra.
Vos, mar de siempre,
sabés que no soy pez para tornarme espuma…

Muy adentro,
anduve entre bestias inimaginables.
Conocí tus tenebrosos sueños,
lo que nadie imagina
y se quedan en el misterio como tesoro enterrado.

Ahí estuve como Cristo en el sepulcro tres días
sumergido en las ondas del pacífico,
en la desesperación atlántica de tus venas.

Y desde tus entrañas nací para la muerte
arrullado por el canto de los marineros
que alguna vez te surcaron sin regresar a casa.

Me coronaron los besos
y las caricias verdes e hinchadas
de las muchachas a quienes desposaste
y nunca más devolviste.

Distinguí en la oscurana de tu manto
los restos de las naves hundidas de todos los tiempos:
transatlánticos lujosos. Barco pirata.

Montano en tus potros salvajes de arrebato y fuerza,
me llevaste a recorrer
las calderas donde duermen los maremotos.

Conocí tu nombre y tu asma.

Y hoy tu sal
ha quedado en mi sangre inútil
Como un pequeño hijo tuyo que vive de mi muerte.

jueves, 2 de abril de 2009

Hablo de ella bajo los muros de la lluvia

Hablo de ella
al romper de la madera una duda;
flotando entre flores
y nubes fertilizadas con rocío.

Hablo de ella
como haciéndole el amor en silencio,

tejiendo en el aire una sonrisa sin confines.

Hablo de ella
así,
a labio limpio,
con música en la manos.

Así,
así hablo de ella
con velas encendidas en la frente
con cerezas en las palabras.

Hablo de ella,
al soñarme
entre cristales que se rompen
y ángeles y pájaros
que anidan en mi costado.

Así,
a labio limpio
por lo pantanoso de las distancias.

Hablo de ella
como bañado
por el aire que empaña un beso.

Así,
a labio limpio
con la huella de su voz
cuando la he mencionado.

Hablo de ella,
como quitándome la vergüenza de vivir.

domingo, 29 de marzo de 2009

Me arrojo al oído de la música

Me arrojo a la sed por la miel de las sombras
sin más saco que mi propio estómago
y su ondulado vacío.

Los pequeños dedos de las distancias
se hunden en un mar de papel ajeno a mi mente,
porque por la carretera de la imaginación:
La tos legendaria de un tomate.
Sin rostros vagan los pasos en San Salvador.
Sin nombre se pronuncian sus vientos.

(Hombres íntegros,
dejad que los borrachos de la calle
también comulguen los domingos
para ello Jesús, sin usuras, convirtió el agua en vino…)

Ya es hora que los relojes
se enteren que la eternidad les queda muy grande.

Me arrojo entre las libertades por todos los pétalos,
morder las bocas que una vez se rehusaron besarme.

Me arrojo para ya no reconocerme bajo
el dedo que acusa terrible.

Ya es hora que los relojes
marquen la hora de su propia muerte.

Que en adelante
todo sea excremento azul
de oruga nunca antes visto...

Me arrojo a la sed por la sombra de los caminos de la sal amarga
y no llevo otro sombrero más que el primer sueño de juventud.

domingo, 22 de marzo de 2009

El pájaro

Madre:
Hoy vi a unos
niños matar un pájaro.
Le lanzaron una piedra
y el animal cayó al suelo.
Aún estaba con vida
cuando uno de esos niños
lo tomó entre sus manos,
y junto con los otros
rieron crueles.

Ese niño
le extendió las alas
sin importarle
que una de ellas estaba rota.
Y así como si de un títere viejo se tratase,
forzó en mofa su vuelo.
El pájaro agonizaba,
algunas plumas se desprendían
de su ya miserable cuerpo,
otras le eran arrancadas.

Le partieron el pico, le dañaron un ojo.
Los niños al atardecer se aburrieron.
Tomaron al ave por las patas
y ya de cabeza
vueltas le condenaron a dar
¡Cantaban rondas de muerte y miedo!
Era un cuadro de horror, Madre,
¡Niños que jugaron a matar!

Pero como el pájaro inerte
ya no era divertido,
después de pisotearlo un poco,
le dejaron tirado en el césped
y observaron curiosos
como el animal lentamente
era devorado por las hormigas.

¡Oh! Madre,
a penas si puedo verte
a través de mis ojos
llenos de tantas lágrimas,
dime,
que será de mí
cuando haya dejado el nido,
y el mundo me encuentre
y me lance la piedra.

8 de Junio 1730

Yo que no conozco el fuego de las hadas,
encuentro ceniza sobre mi corazón.
Que pierdo la ruta al camino empedrado,
y tras la noche delirante, no queda
de mí piedra sobre piedra.

Yo que nunca he conocido un invierno
de mantos blancos
y ángeles de hielo, conozco bien el frío
y he temblado
en las sombras bajas del trópico.
¡Que no he visto el mar en la grandeza
de su misterio,
pero desde que recuerdo, siempre he tenido sed!

Bajo mi cama viven seres de soledad
devorando cadáveres de esperanza…
Oh amor, mi amor inseparable,
a la que le digo te amo diciéndole adiós,

yo que no alcanzo a comprender la poesía,
he visto sin saber, entre la ceniza fría
y la escarcha ardiendo,
una piedra amarrarse el mar al cuello
y lanzarse al fondo del poeta...

sábado, 21 de marzo de 2009

Chorrocientos días

Has vuelto al corazón donde se perdió tu vida,
donde una vez lloraste largos mantos de niebla.
Donde te dolías con la sangre entrecortada
al sonar la noche en tus cartílagos huecos.

Ahí naufragabas y vivías sin merecer
el agua mineral que bebías de las heridas de tu madre.

Nunca te importó el arpa sin cuerdas
que estremecía con su voz de humo tu tacto sin destino.
No reparaste en el dios muerto que llevabas colgado al cuello.

A los colores
los empañaba un coro de niñas ahogadas en tu sangre
Por eso odiabas los arco iris
y las mañanas te eran beso soez en la frente del tiempo.

Ahí era donde gestabas las tormentas,
Ahí vomitabas todos los incendios.
Vos,
hombre de la sombra más hambrienta,
hombre con los sueños rotos en las estrellas y las campanillas,

con la púa de la melancolía hasta el fondo de las palabras
cuando la luz declinaba su rostro ante el veneno de la soledad

Pero aprendiste del odio, la verdad del cariño
De la muerte de las flores, la eternidad de los aromas.

Nació una lágrima alada con olores a galleta
y el pozo tuvo su fondo en el génesis de una sonrisa.

En tu espejo fue el reflejo del mundo de ahí en adelante.

De los inmundos restos de quienes se llamaron tus amigos
y te dejaron con el machete desnudo sobre el fuego de las lágrimas,
se alzó en vuelo una galaxia de mariposas
que ahora te llevan de la mano a adivinar las formas de las nubes

Entonces vino la muerta para lo que te mataba y nació el milagro,

Vino el amor sellando las bóvedas del egoísmo,
humectando con su saliva tus tristezas.

Ahora,
has regresado al viejo corazón a heredar la nueva vida,
chorrocientos días después.

sábado, 7 de marzo de 2009

no...olvídenlo...talvez mañana...

sí... mañana talvez diga algo...

martes, 3 de marzo de 2009

un poema de César Vallejo

XIII

Pienso en tu sexo.
Simplificado el corazón, pienso en tu sexo,
ante el hijar maduro del día.
Palpo tu botón de dicha, está en sazón.
Y muere un sentimiento antiguo
degenerado en seso

Pienso en tu sexo, surco mas prolífico
y armonioso que el vientre de la sombra,
aunque la Muerte concibe y pare
de Dios mismo.
Oh Conciencia
pienso, sí, en el bruto libre
que goza donde quiere, donde puede.
Oh, escándalo de miel de los crepúsculos.
Oh estruendo mudo

¡Odumodneurtse!



(de Trilce)

domingo, 22 de febrero de 2009

Escribir la vida

Aún derribada la luz
grita y espanta sombras.
¿Por qué el destello hundido en el abismo?
Por qué la canción apenas entonada
cuando hemos aprendido
que sólo conocemos la mitad del silencio.

Todo es como la torre
¡Sin nunca llegar al cielo!
La manzana medio mordida
-una torre a medias-
El mundo es otra torre que nunca se termina.

Y es la mitad de la risa a medio pétalo desnudo
es el dolor a la mitad de un labio enteramente partido
Menguantes las lunas llenas
Mitad son los días sin nunca llegar a su otra parte.

¿Por qué la sangre cortada a mitad de las venas?
Reconocer que la palabra completa fue media palabra siempre.
¿Y dónde está la otra mitad del cielo que señalamos?

A medias el alma del viajero que es la mitad de su destino
a la mitad quedan los sueños cuando volamos
porque mitad es el vuelo y a medias el ala de la paloma que seguimos.

El mundo es otro corazón, que como el mío no está entero.
Media hojuela cae bajo la espuma (que es la mitad del océano)
y le quedamos debiendo algo a todos
y a nosotros mismos como mitad que somos de ellos.

¿Por qué, desde el abismo sólo la mitad de la luz regresa?
¿Y por qué al salir del fondo, llevamos en nuestro fondo la mitad de otro abismo?

Por eso yo señalo y me quejo con el dedo a medias
y la queja a penas bordada - como el vuelo, como la torre-
¿Por qué la tumba multiplicada de una muerte a medias?
Por qué el fin de los poemas
cuando aún falta escribir el resto de la vida.



al saber de la muerte de un joven tecleño.

jueves, 19 de febrero de 2009

LA HERRUMBRE

Finjo ser el niño feliz de la cuadra,
a llamarme Rodrigo, Gregorio y Sebastián
para quedarme en tu memoria, respirar en tus sueños.

Suelo cortar, barajar estrellas azules
en incólumes inviernos inflamables,
a deslizar tras luz mi sombra por las ventanas.

Tiendo a precipitar la neurosis,
a ojear mis entrañas junto a los amigos eufóricos
y vuelo sin encontrarme en la blanca ala de un beso.

Y la vida se arrastra con sus pedazos,
viene, reposa y sigue como tren de humo y distancias.
Sí, la herrumbre de mis rieles es inevitable.

martes, 10 de febrero de 2009

Soy la araña de mi cuarto

Me niego a la calma
Yo
-arácnido imperfecto-


Gabriela Padilla.


Ardo en el declive de las horas
indefenso ante la debacle
de la jovial sonrisa.
Embriagado de dolor
mi corazón está en mi mano
y es una plaza
-palpita de la misma forma
como los locos suelen gritar-

Vengo del cristal rojo cuajado de noches
de los cimientos del vacío donde
el rostro de lo hermoso se desfigura.
Vengo de lágrimas risueñas largamente apuñaladas
Del humo y la agitación que nadie me conoce.

No entiendo de maneras
de ninguna forma espero sortilegios.
Desarmado de dientes y esperanza,
tendido frente a los ojos mudos
paso y confieso:
Vengo de los pecados del mundo
cargando con la cruz de mi fe herida.

Aquí, frente al espejo no puedo negarme.
Ocultar mis huesos y demás miseria es inútil.
Pasa el amor con su aroma
a ropa interior femenina e interminable ausencia.
Pasan también los minúsculos veranos
-el tiempo eternal en su reloj joven-
Entonces me entrego doloroso a la vida
pues sólo existo cuando sufro
y consigo el cielo cuando caigo.

Vengo de los despojos azules
de los que jamás fueron mis días.
De abrazos donde perdí la cabeza
pero ya no recuerdo mi cabeza y esos brazos,
entonces vengo del pulmón metálico
del olvido que me exhala y respira.
Vengo del dolor de un sol rayado
del agua inmóvil en los sueños
de quien ha muerto,
de la boca cerrada de sus palabras
y de ese amanecer mutilado
entre mi desgana y mi pluma.

No comprendo de probabilidades e hipótesis,
ni de protocolo ni etiquetas.
Aquí me es igual la mirada del gambusino y del abogado
las dos al morder jalan parejo y duelen lo mismo.

Vengo del martilleo diario
de otros miedos
de tantas eventualidades sin nombres
de muchos proyectos sin recursos
y vengo,
de la misma ceniza con la cual
fueron marcadas nuestras horas.

Aquí sólo tiembla mi mano
y mi corazón grita.
Voy directo a suicidarme a otros poemas.
No puedo negarme ni ocultarme
si en este camino melancólico canceroso,
sólo estoy yo para comprenderme,
sólo yo para castigarme

Entonces callo
y me dirijo de nuevo al mundo
viniendo por las paredes
desde las inhóspitas telarañas de mi cuarto…



mayo/2006

viernes, 6 de febrero de 2009

Talvez, el amor...

Talvez este amor es sólo mío

amor de luz derretida en mis manos
amor de musgo y sol cuando te sueño

sombra alada de corazones
que es contigo el amor

talvez,
es sólo mío este amor
de perros sin dueño aullando a la luna

ahora repica en mi catedral oscura
la lágrima interminable

este amor es de lágrima y brisa

amor de amor
que nunca lo había sido

talvez este amor es sólo mío

amor de espejos arañados
de guitarras incendiadas
de plumas que el viento trae de vuelta

amor que es amor contigo
amor entero de ropa desabrochada

talvez amor de puñales y silencio
el silencio es donde se amó primero al amor

amor de crucigrama y café de la tarde
amor tuberculoso
amor de amor que es el amor contigo

amor de edén perdido y ángel condenado

talvez,
este amor sin más amores
es tan sólo mío

martes, 3 de febrero de 2009

a una universitaria sentada junto a mí

Déjate sin flores
sin rumbos en el aire
sin espuma ni fuego
ni poema

Déjate en el naufragio de la nieve
Déjate en la huella de lo que no regresa.
Sólo huye sin más nombre que lo libre.

no ames esa tarde que te besa la mirada
ni esa bahía para morir enamorados.

Déjate en mi olvido
Déjate en tu silencio
Para ya no mencionarte

déjate de espadas y cobres
de cruces y pecados
duerme
Silencio,
déjate en silencio

No dibujes una rosa en el aire
Déjate sin tu aroma de las mañanas

no te busques en mis ojos
déjate de ese palpitar de estrellas
de ese llover de ranas

Toma mis dientes para morder las cadenas
toma tus venas para navegar por el tiempo

Déjate sin recetas para la cobardía

Suéltate el frío del alma

suéltate de tu mano

La mano de la vida nos ha de llevar a alguna parte

jueves, 29 de enero de 2009

El Valle de Los Guasones Decapitados I

Cabalgas tu gusano muerto a corazón traviesa
y das tu lodo para edificar voces en los pantanos.
Trascribes en beso descomunal tus pesadillas.
Vuelves a creer redescubrirte en la sangre que aún te queda.

Poco o mucho, eso ya no importa.
Todo es pequeño y mortífero en el hielo que te traga.
Y la muerte y el gusano te apodan “manteca.”
Y vos dormido junto al terremoto,
y vos dormido cuando nos llueve
una sinfonía eléctrica de fogatas insólitas.

Fue el calvario de un sol llevado en cadenas hasta las tinieblas
el que cantaste con veintitrés años de retraso.
Ahora sos vos, arrastrado hasta al fondo de otro vos y sin remedio,
cayendo desde los balcones con tu olor a tragedia y a metáfora.

No querías encontrar la flor del bullicio
cortada de su frente en el espejo marino que te miraba.
Y era un sobresalto el silbido del bosque tocándote la frente,
pero hoy ya no hay bosque y la gente no escucha los pantanos.

Ahí solo existís vos,
abrazado a la más fácil
manera de grito y siniestro.
Ajusticiado, como por un filazo
de luz al abrirse todos los acertijos.
Y este universo humeante
hincado en los ojos de un diablo
es todo lo que queda del cielo que soñaste.

Yace tu cuerpo fuera de tu cuerpo.
Tus palabras giran, se anillan a las puertas
para hacerte invisible y vuelven a decirse
cuando crees redescubrirte en la sangre que aún te queda.

Mas te han levantado de tu delirio
a escupidas y zarpazos,
niño de caverna que osó
derramar todo el diluvio en la mitad de una lágrima
y de digerir todas las profundidades
que asistieron a su alma, descubiertas.

Sos vos todo el edén clausurado.
Sos vos el largo dedo que te acusa.
Sos el dios quien te expulsó de ti mismo.

Ahora muge sobre los despojos de las mariposas y cigarras
a quienes fuiste traicionando junto a los calderos y sobre las cruces.
Aborda tu burbuja cósmica.
Que tu paso dé razón a la distancia de esta noche,
en que las estaciones danzan, con cierto repique de esqueleto,
al borde de esta copa llena de mansiones oscuras y ladridos.

Y en el silencio más amargo, y en la carcajada más grotesca;
Que en la escena exacta de un final deliberado
sea tu cabeza oblonga la que decore la entrada a este valle
de celebración feroz y siniestras alegrías…

Discúlpenme pero vivo de luto mi alegría

Irremediablemente soy frío y oscuro
como una lágrima de sol.

Mis ojos han apoyado sus codos en la belleza del silencio.
Camino entre los sueños de las verdades a medias
cuando colgado de mi boca parezco adormecido.

Yo, hombre triste, he descubierto nuevos colores al otro lado del pañuelo
y bendigo este rincón donde veo naufragar los planetas,
donde de la mano del amor comprendo mejor el cielo y su terrible aroma a infinito

Bajo el invierno que invoco yace la cálida rosa.
Perdóname mi cara larga pero ella es algo que nunca entenderías.

Discúlpame mi repentina sacudida de estrellas
Perdón por estas paredes que nos separan.

Déjame corregirlos:
El hombre triste tiene la mayor de la sonrisas
y los que caben en ella lo saben.

Déjame por eso esta melodía muda y sorda,
este paseo a lo desconocido en alfombra mágica,
déjame sentado bajo este árbol que sólo yo veo.

Llámame, “navaja sobre las muñecas de los deprimidos”
“disparate en la boca desdentada del menesteroso.”
Perdóname si lloro en tu cumpleaños
y rebalso de una risa abominable pero hermosa en el entierro de tu abuelo.
En definitiva,
discúlpame
por vivir de luto mi alegría
como una fría y oscura lágrima de sol…

Es Humilde la propuesta

Padecimiento como una rosa arrancada
nos describe.

Frágil la satisfacción que en los labios
se derrumba.

Zozobra creciente en la incomunicación
donde se vive.

Sin fondo la cobardía en la fría loza
de una tumba.

Quemante la coyuntura donde mi voluntad
siempre se rinde.

Deprimente período extraordinario de botellas
y de zumba.

Volver y nunca encontrarme, saber y no olvidar
que el árbol como yo, se queda sin hojas inevitablemente.

Las espadas cantan con círculos de sangre.
Las calles lo hacen con humo, caos y más humo.

Y la vida es antorcha en la catacumba,
pero luz la libélula que en la ceniza ya no existe.

Amapolas

Eres el saludo de la mañana
que todo ser quiere para sí,
pues sanas en tus ojos
las heridas provocadas
por los malos sueños de la noche anterior.

¡Hazme espacio en tu fértil
vientre de nube morena y limpia!
¡Enterraré en ti mis pesadillas,
conviértemelas en flores!

Pues yo también necesito
de tus designios
en los caminos finales de la vida.

No pases distraída por mi ventana
-no soy ningún insecto nocturno.-
Tráeme el alba aún dormida,
y sentada junto a mí
deja salir para nosotros
el sol que reluce húmedo en tus labios.

Muéstrame las coloridas
aves que anidan tu garganta,
y al hablarme regálame
notas musicales de todos los sabores.
Que tu cuerpo en mi cuerpo
trascurra inmanente.

Desnúdate con el sueño
de la última estrella que se esfuma,
y enséñame la hermosa primavera
que se mueve y en tu corazón respira.

Mójame con el rocío temprano
de lagrimas jubilosas.
Yo también necesito esos aromas
a día recién nacido que dejas al tocar.

Me es preciso entender la miel
de tus pasos,
e interpretar el temblar
de mariposas entre tu risa y mi silencio.

Tú, mi cielo conquistado a fuerza de un suspiro,
Magnífico edén en el centro de un abismo.
Tú, -tibio aliento de nuevo mundo que despierta –
Mágica brisa de luz
en las manos tristes de un ciego
que se enamora de la mañana.

domingo, 25 de enero de 2009

Problemática 1985

Jugamos a la angustia deliberadamente
a no saber y olvidarlo todo
a sueños que se persiguen entre navajas
jugamos a encontrarnos en el espejo
y dolernos mucho

fingimos aguaceros
jugamos a la coraza
al padre temblor y a la madre ira
a la sombra del ahorcado

jugamos al orgullo de los quinceañeros
a la infancia naufragada en un tazón de leche
y a los desaparecidos

a la desnudez entre cuevas y cortinas
jugamos a ser humedad entre las piedras
a ser revólveres en manos de unos niños

jugamos al musgo como ártico de la tarde
a la formalidad de los hipócritas
a la sonrisa paupérrima y sin remedio de los traidores

entre tú y yo hasta la parca es otro juego

porque jugamos a los oleajes de la sequía
a manos ocupadas en medio de la catástrofe
a la ceniza de los féretros
a ser sílabas mudas en el frío
a la carne putrefacta en el umbral de la vida
a la luz coja entre una y otra distancia

Jugamos a los abandonados y a los importantes
al impenetrable gesto de las alturas
y en medio de relojes
a un tiempo de espuma y detenido

jugamos a ser lodo en la garganta
al sexo entregado en la mezquindad de la noche

a lamernos la niebla anclada en los dedos
jugamos a perdernos a olvidarlo todo
despertando en camas diferentes

entre tu café y el mío
no hay nada para tomarse en seriO

Este blog es una mierda

Este blog es una mierda. No hay música de fondo como la nueva trova, el jazz o esa música subterránea muy compleja. Tampoco hay videos sobre cultura diversa o de las preferencias de este espantajo de blogero. Si hasta su foto de perfil carece de estética y no es nada artística comparada a otras. Esto es más triste que un entierro; ni se diserta sobre tópicos importantes como la literatura y el teatro de títeres. Tampoco hay afiches coloridos sobre eventos espectaculares, realmente es una mierda, no hay nada que valga la pena para nutrir al intelecto. Sin duda que este blog es lo mismo que su dueño… Un florero sin flores…

martes, 20 de enero de 2009

Exordio

Déjame morir, madre,
aunque con ello te duela la vida.

Porque he leído el llanto en las paredes de esta casa.

He dormido en la helada punta de los gritos.

Incandescentes son las sombras desde su núcleo.

Yo no he podido atar las perdiciones de mi carne.

Soy uno más que lleva su cruz entre las urgencias de la lluvia.

He rodado por los peldaños de mi propia muerte inconclusa tantas ocasiones.

Cristo ha visitado mis sueños y ha salido preñado de hierbas agridulces y tormentas

Soy pagano por adorar el polvo de los meses que concluyen con sal en sus bocas

Déjame morir, madre, aunque con ello te duela la vida
Pues la escarcha ardorosa monta las arterias que forman la noche.

En esta casa aprendí a escribir con los dedos rotos.

El sol se hunde en las heridas del hombre,
su oxidado aliento calienta mis mejillas demasiado tarde.

Todo es demasiado tarde en brazos del amante fermentado que es el odio mismo.

Sólo conozco parques y plazas abandonadas, mi ternura ha sido relámpago mortífero
entre las sedas

He propiciado la ruina del destino, me duele la sangre.

Sé de los dientes en el barro, las llagas hijas del fuego de los hombres.

Sé de los hombres como mentiras de sí mismos.

He sostenido el silencio en mis manos y he besado sus manos.

He sobrevivido más de lo que creían...

Déjame morir
aunque con ello te duela la vida, madre.

Vegetal de Estado

Torcido hasta llegar a la depresión de un resorte.
Mi genitalidad es tan similar
a un racimo de marionetas destartaladas.

Hace ruido mi carromato cuando pasa por tu casa.

Llevo cielos para hombres borrachos,
arco iris para sus mujeres que duermen desnudas entre espinas.
Soy yo, payasito bien vestido, réplica de su chiste mal contado,
domador proscrito de fangos carnívoros,
contorsionista en llamas atrapado en las cañerías.

Ruge el légamo desde el dolor de la esfera.
Esfera la mía sólo para volver al pasado.
Súbete a mi carromato de músicas tristes y fraude de colores.
Espectáculo de calamidades y multitud reunida
apuñalándose en las butacas.

Soy yo el que avanza,
bailarín de doble piso, cuenta-cuentos sin lengua,
Tras de mí acaban los horizontes.
Esa luz es mi crepúsculo forjado en las mañanas de todos los besos,
esa sombra que borbotea de las lámparas
son todas mis predicciones
abortadas en un grano de sortijas.
Soy fenómeno de feria fantasma, trapecista sin red y saltimbanqui
de todos los abismos.
Duendecillo encantador de muchachas.
Ellas derraman sus cascadas ardientes y sin saberlo
por el olor a menta que emanan mis heridas.
Platico de tumbas, dramatizo el darme por muerto.

En mi mueca se encharca el verano agostito de tu viernes,
mi viernes ahora de salivas grises, mariposa viuda y pesadilla.
Y para rimar bonito por eso digo
caigo desde la cama y llego al otro
extremo del mundo sin cambiarme la silla.

Oculto mi cabeza en la tierra y el mago del terror
saca mi corazón de su sombrero.
Hace ruido mi carromato cuando pasa por tu casa.

Llevo conmigo malabaristas infartados de todos los sabores.
Soy mono de gorrito cruzando aros de fuego.
Aquí el público nunca es escaso, siempre vienen niños diferentes
a arrojarme maní al rostro para sádicas diversiones.

Y así, con la interminable rechifla
y el incansable lanzamientos de tomates
estaré como siempre a media risa en la vida más seria
con todos esos gestos inconformes mordiéndome el culo.

Hace ruido mi carromato cuando pasa por tu casa.

3.. 2... 1...

Soy el nuevo inquilino de esta casa, y ya era tiempo, y es que ese era el problema: no tenía tiempo para buscar protagonismo y encender mis sentimientos como unas rídiculas luces campero en esta vitrina del blog ...ahora, dejo el lado más oscuro del silencio, me apunto la voz en la mano y aquí estoy aún existiendo después de la primera palabra.

Escribo porque me lo pide el alma, para no olvidar, no olvidarme, por eso escribo.
Lo hago porque la Lupita no me tomó de la mano a los quince, porque nací el día cuando mi padre descuartizó a mi madre hasta hacerla llorar; porque creo que algo palpita bajo el lodo y pronuncia mi nombre, porque necesito cruzar por entero la noche para dolerme a mí mismo.
Escribo para verme en el espejo y soñarme real.

Talvez nunca pueda abarcar toda esta soledad y alegría que hace volcarme hacia la página, pero he tratado de darme la bienvenida a mí mismo en un intento por no dejarlos a ustedes en la espesura de mi timidez. Soy de carne y hueso, y a veces de abismo y sueños.
Yo soy Vladimir.