viernes, 26 de marzo de 2010

GABRIELA COMIENDO UNA RATA CRUDA

a ella, quien dijo: ¡NO!

El corazón que se deshoja es de agua,
y queda repartido en las bocas que lo fueron bebiendo.
Por eso la pared es dura y no sabemos de lo que hablamos,
Una máscara es reloj cuando la piel se abre en la caldera.

Y hay rumor de gaviota sin su mar bajo las alas
Todo es esa agua que ya no queda,
que fue corazón deshojado en la mirada.

De la quijada al codo todo fue hueso molido,
y la noche era la asfixia
y sobrellevamos el calor de la propia calavera
e hicimos llorar a las lágrimas
de nuestros semejantes en el frío.

El corazón que se deshoja
no es el calendario en el que nos perdemos
ni el verso hilvano en el cráter de una flauta.

Es la cara de todos los días,
La mía y la tuya
Toda verde desde arriba,
toda rota desde dentro.

Apesta a pétalos de carne la cama.
Apesta a agua estancada el pecho.

Gritamos en el mar del ruido,
nadie ha nacido con los corazones por orejas,
y Gabriela
todavía tiene hambre.


Escrito a 76 días
del Mundial de Fútbol en Sudáfrica

sábado, 20 de marzo de 2010

martes, 16 de marzo de 2010

MEDIO ALIENTO?

ME APREMIA HABLAR DE LA VIDA


Seguí su sombra
en el agotador fornicar de los pájaros,
aun cuando la noche se me llenó de gritos
y el mar se echó a la mar
sin haber encontrado su fondo entre mis lágrimas.

La seguí tras la marcha marcial
de una nube sin forma ni recorrido
y era el mismo camino
el que me renacía en la mirada como nueva cola.

(Era yo, rayado de calles siniestras
y abismos de colores)

Sin horizontes más que sus ojos
mis manos quedaron ciegas,
y al llegar a los arroyos de su abundante saliva,
pávido, viví entre llamas.

La encontré envuelta
con la hojarasca de su febrero dislocado,
donde la vigilia me ha dolido
a bofetadas hilarantes
desde mucho antes de reconocer/
la cruz de su cicatriz primera.

Indomable,
como un eructar de truenos en estampida…

(botón-corazón-orinado,
en el rosal que laceró el suspiro.

Hay una larga mortaja de cráneos bordados y de frío
cubriendo la senda de lo que en vida amamos….

Pero La Vida, es siempre algo que se nos da ya perdido,
es una anciana con pubis de quinceañera,
un gusano negro en el sexo de un ángel)

...Pero la seguí en sus sediciosos torbellinos
para encararme con Dios en el espejo,

La seguí, desde cada palabra rota
donde me dejó la torpeza;
de la sed al cáliz, desde el prisma al color
y viceversa…

Entre los pájaros
la persigo con mis membranas de murciélago;
Entre los ciudadanos, sin un rostro.

y entre sombras y más sombras, -como tú-
la persigo – sin regresos ni calzada-
como mínima criatura
hecha de algodón y de silencio…

2006

sábado, 27 de febrero de 2010

TU GRAN POEMA

Para cuando termines tu gran poema
el mundo se habrá ahogado en una gota de rocío.
Tus amigos habrán olvidado sus nombres
y se profesarán cangrejos junto a la fogata del invierno.

Muchos habrán arrojado su memoria a la noche
y se chuparán la tierra de los dedos.
Su único sol será
ese grano de sombra en sus platos vacíos.

Tu madre habrá cedido su ternura al olvido y a los escombros
y estará sentada en la mirada serena de los muertos.

Ya no habrá universo
para descifrar en la línea de los números
porque los hombres
habrán derribado las estrellas a escupitajos.

Cuando termines tu gran poema,
los niños de hoy serán los abuelos de las lagartijas de mañana
y estos no podrán leer el tiempo de la arena,
en sus ojos llevarán la música amarga del tornado.

Las calles estarán desiertas
y el único sobreviviente será el amor muerto en los burdeles.
Al aire le dictará ley una cuchilla,
y arrastrará de sus correas a muchachos paralíticos
de alma enferma.
Para cuando termines tu gran poema
serán millones los corazones de niñas
abiertos a la fuerza sobre el camastro de los venenos.

(Dónde estará la verdad, si no solo en el silencio)

(De nada servirá la rosa de oro que hayas hecho crecer en tu habitación.)

Al terminar tu gran poema
estarán las puertas derribadas por los ladrones,
fornicaran las ratas en los altares.
No reconocerás la sangre
por los callejones de la ciudad que abandonaste
y sobre el espejo que no reconociste.

Ya nadie querrá dar respuesta,
nadie sabrá decir sobre el rumbo que tomaron las cosas.

A nadie le servirá ese asombro que habrá llegado tarde.
No será techo ni aguacero para las sombras
porque ni siquiera será el recuerdo que haga volver al desahuciado
ni será la soga macabra del suicida.

Para cuando termines tu gran poema
tus hermanos tendrán dientes donde ahora tiene los ojos
y serán hilos de agua oscura
los que marquen las distancias entre uno y otro corazón.

Cuando termines tu gran poema habrás de encontrarnos dormidos
sin más cielo que la feroz sombra de un árbol:
Habremos olvidado a leer su corteza,
habremos aprendido a repudiar su fruto.

Cuando termines tu gran poema
no habrá ni reconocimiento ni placa,
más que un solo epitafio que hable por todos.

No le quedarán más lunas a ese tiempo
No le quedarán más hojas a esas noches.

Para cuando termines tu gran poema
nada habrá que te salve la vida.

lunes, 8 de febrero de 2010

MUÑONES TRISTES

De nuestro beso, sólo la casa en sombras.
Lámpara en pedazos
sobre la amarga espuma del vacío.

Hoy amanecí vacío
como si todo el mar que conoces
se hubiera secado dentro de mí
y sólo se oyera el rumor de la muerte
en el devenir de las horas.

Pero ni tú ni yo hemos muerto,
entonces, ¿por qué
el aroma a ciprés y desesperanza
que emana de mis ojos?

Descoser tu nombre del pecho, cuesta.
Lamer tus sobras, arde en el recuerdo.

Este dolor no es cresta de gallo,
es otra chispa que originó todo el invierno de tu ausencia.

así tus palabras se fueron borrando del aire
y me quedó la voz sin alma, sin sonrisa.

Habría que sacarle margaritas a estas cruces,
a esas calles aglomeradas de años que todavía
galopan el presentimiento…
Habría que nacer de nuevo
para encontrarte en la misma silla
para desvestirte en el mismo beso

y no regresar jamás a este poema.

domingo, 10 de enero de 2010