Aún derribada la luz
grita y espanta sombras.
¿Por qué el destello hundido en el abismo?
Por qué la canción apenas entonada
cuando hemos aprendido
que sólo conocemos la mitad del silencio.
Todo es como la torre
¡Sin nunca llegar al cielo!
La manzana medio mordida
-una torre a medias-
El mundo es otra torre que nunca se termina.
Y es la mitad de la risa a medio pétalo desnudo
es el dolor a la mitad de un labio enteramente partido
Menguantes las lunas llenas
Mitad son los días sin nunca llegar a su otra parte.
¿Por qué la sangre cortada a mitad de las venas?
Reconocer que la palabra completa fue media palabra siempre.
¿Y dónde está la otra mitad del cielo que señalamos?
A medias el alma del viajero que es la mitad de su destino
a la mitad quedan los sueños cuando volamos
porque mitad es el vuelo y a medias el ala de la paloma que seguimos.
El mundo es otro corazón, que como el mío no está entero.
Media hojuela cae bajo la espuma (que es la mitad del océano)
y le quedamos debiendo algo a todos
y a nosotros mismos como mitad que somos de ellos.
¿Por qué, desde el abismo sólo la mitad de la luz regresa?
¿Y por qué al salir del fondo, llevamos en nuestro fondo la mitad de otro abismo?
Por eso yo señalo y me quejo con el dedo a medias
y la queja a penas bordada - como el vuelo, como la torre-
¿Por qué la tumba multiplicada de una muerte a medias?
Por qué el fin de los poemas
cuando aún falta escribir el resto de la vida.
al saber de la muerte de un joven tecleño.
domingo, 22 de febrero de 2009
jueves, 19 de febrero de 2009
LA HERRUMBRE
Finjo ser el niño feliz de la cuadra,
a llamarme Rodrigo, Gregorio y Sebastián
para quedarme en tu memoria, respirar en tus sueños.
Suelo cortar, barajar estrellas azules
en incólumes inviernos inflamables,
a deslizar tras luz mi sombra por las ventanas.
Tiendo a precipitar la neurosis,
a ojear mis entrañas junto a los amigos eufóricos
y vuelo sin encontrarme en la blanca ala de un beso.
Y la vida se arrastra con sus pedazos,
viene, reposa y sigue como tren de humo y distancias.
Sí, la herrumbre de mis rieles es inevitable.
a llamarme Rodrigo, Gregorio y Sebastián
para quedarme en tu memoria, respirar en tus sueños.
Suelo cortar, barajar estrellas azules
en incólumes inviernos inflamables,
a deslizar tras luz mi sombra por las ventanas.
Tiendo a precipitar la neurosis,
a ojear mis entrañas junto a los amigos eufóricos
y vuelo sin encontrarme en la blanca ala de un beso.
Y la vida se arrastra con sus pedazos,
viene, reposa y sigue como tren de humo y distancias.
Sí, la herrumbre de mis rieles es inevitable.
jueves, 12 de febrero de 2009
martes, 10 de febrero de 2009
Soy la araña de mi cuarto
Me niego a la calma
Yo
-arácnido imperfecto-
Gabriela Padilla.
Ardo en el declive de las horas
indefenso ante la debacle
de la jovial sonrisa.
Embriagado de dolor
mi corazón está en mi mano
y es una plaza
-palpita de la misma forma
como los locos suelen gritar-
Vengo del cristal rojo cuajado de noches
de los cimientos del vacío donde
el rostro de lo hermoso se desfigura.
Vengo de lágrimas risueñas largamente apuñaladas
Del humo y la agitación que nadie me conoce.
No entiendo de maneras
de ninguna forma espero sortilegios.
Desarmado de dientes y esperanza,
tendido frente a los ojos mudos
paso y confieso:
Vengo de los pecados del mundo
cargando con la cruz de mi fe herida.
Aquí, frente al espejo no puedo negarme.
Ocultar mis huesos y demás miseria es inútil.
Pasa el amor con su aroma
a ropa interior femenina e interminable ausencia.
Pasan también los minúsculos veranos
-el tiempo eternal en su reloj joven-
Entonces me entrego doloroso a la vida
pues sólo existo cuando sufro
y consigo el cielo cuando caigo.
Vengo de los despojos azules
de los que jamás fueron mis días.
De abrazos donde perdí la cabeza
pero ya no recuerdo mi cabeza y esos brazos,
entonces vengo del pulmón metálico
del olvido que me exhala y respira.
Vengo del dolor de un sol rayado
del agua inmóvil en los sueños
de quien ha muerto,
de la boca cerrada de sus palabras
y de ese amanecer mutilado
entre mi desgana y mi pluma.
No comprendo de probabilidades e hipótesis,
ni de protocolo ni etiquetas.
Aquí me es igual la mirada del gambusino y del abogado
las dos al morder jalan parejo y duelen lo mismo.
Vengo del martilleo diario
de otros miedos
de tantas eventualidades sin nombres
de muchos proyectos sin recursos
y vengo,
de la misma ceniza con la cual
fueron marcadas nuestras horas.
Aquí sólo tiembla mi mano
y mi corazón grita.
Voy directo a suicidarme a otros poemas.
No puedo negarme ni ocultarme
si en este camino melancólico canceroso,
sólo estoy yo para comprenderme,
sólo yo para castigarme
Entonces callo
y me dirijo de nuevo al mundo
viniendo por las paredes
desde las inhóspitas telarañas de mi cuarto…
mayo/2006
Yo
-arácnido imperfecto-
Gabriela Padilla.
Ardo en el declive de las horas
indefenso ante la debacle
de la jovial sonrisa.
Embriagado de dolor
mi corazón está en mi mano
y es una plaza
-palpita de la misma forma
como los locos suelen gritar-
Vengo del cristal rojo cuajado de noches
de los cimientos del vacío donde
el rostro de lo hermoso se desfigura.
Vengo de lágrimas risueñas largamente apuñaladas
Del humo y la agitación que nadie me conoce.
No entiendo de maneras
de ninguna forma espero sortilegios.
Desarmado de dientes y esperanza,
tendido frente a los ojos mudos
paso y confieso:
Vengo de los pecados del mundo
cargando con la cruz de mi fe herida.
Aquí, frente al espejo no puedo negarme.
Ocultar mis huesos y demás miseria es inútil.
Pasa el amor con su aroma
a ropa interior femenina e interminable ausencia.
Pasan también los minúsculos veranos
-el tiempo eternal en su reloj joven-
Entonces me entrego doloroso a la vida
pues sólo existo cuando sufro
y consigo el cielo cuando caigo.
Vengo de los despojos azules
de los que jamás fueron mis días.
De abrazos donde perdí la cabeza
pero ya no recuerdo mi cabeza y esos brazos,
entonces vengo del pulmón metálico
del olvido que me exhala y respira.
Vengo del dolor de un sol rayado
del agua inmóvil en los sueños
de quien ha muerto,
de la boca cerrada de sus palabras
y de ese amanecer mutilado
entre mi desgana y mi pluma.
No comprendo de probabilidades e hipótesis,
ni de protocolo ni etiquetas.
Aquí me es igual la mirada del gambusino y del abogado
las dos al morder jalan parejo y duelen lo mismo.
Vengo del martilleo diario
de otros miedos
de tantas eventualidades sin nombres
de muchos proyectos sin recursos
y vengo,
de la misma ceniza con la cual
fueron marcadas nuestras horas.
Aquí sólo tiembla mi mano
y mi corazón grita.
Voy directo a suicidarme a otros poemas.
No puedo negarme ni ocultarme
si en este camino melancólico canceroso,
sólo estoy yo para comprenderme,
sólo yo para castigarme
Entonces callo
y me dirijo de nuevo al mundo
viniendo por las paredes
desde las inhóspitas telarañas de mi cuarto…
mayo/2006
Etiquetas:
hoy lustré mis heridas con tu lengua,
soledad...
viernes, 6 de febrero de 2009
Talvez, el amor...
Talvez este amor es sólo mío
amor de luz derretida en mis manos
amor de musgo y sol cuando te sueño
sombra alada de corazones
que es contigo el amor
talvez,
es sólo mío este amor
de perros sin dueño aullando a la luna
ahora repica en mi catedral oscura
la lágrima interminable
este amor es de lágrima y brisa
amor de amor
que nunca lo había sido
talvez este amor es sólo mío
amor de espejos arañados
de guitarras incendiadas
de plumas que el viento trae de vuelta
amor que es amor contigo
amor entero de ropa desabrochada
talvez amor de puñales y silencio
el silencio es donde se amó primero al amor
amor de crucigrama y café de la tarde
amor tuberculoso
amor de amor que es el amor contigo
amor de edén perdido y ángel condenado
talvez,
este amor sin más amores
es tan sólo mío
amor de luz derretida en mis manos
amor de musgo y sol cuando te sueño
sombra alada de corazones
que es contigo el amor
talvez,
es sólo mío este amor
de perros sin dueño aullando a la luna
ahora repica en mi catedral oscura
la lágrima interminable
este amor es de lágrima y brisa
amor de amor
que nunca lo había sido
talvez este amor es sólo mío
amor de espejos arañados
de guitarras incendiadas
de plumas que el viento trae de vuelta
amor que es amor contigo
amor entero de ropa desabrochada
talvez amor de puñales y silencio
el silencio es donde se amó primero al amor
amor de crucigrama y café de la tarde
amor tuberculoso
amor de amor que es el amor contigo
amor de edén perdido y ángel condenado
talvez,
este amor sin más amores
es tan sólo mío
martes, 3 de febrero de 2009
a una universitaria sentada junto a mí
Déjate sin flores
sin rumbos en el aire
sin espuma ni fuego
ni poema
Déjate en el naufragio de la nieve
Déjate en la huella de lo que no regresa.
Sólo huye sin más nombre que lo libre.
no ames esa tarde que te besa la mirada
ni esa bahía para morir enamorados.
Déjate en mi olvido
Déjate en tu silencio
Para ya no mencionarte
déjate de espadas y cobres
de cruces y pecados
duerme
Silencio,
déjate en silencio
No dibujes una rosa en el aire
Déjate sin tu aroma de las mañanas
no te busques en mis ojos
déjate de ese palpitar de estrellas
de ese llover de ranas
Toma mis dientes para morder las cadenas
toma tus venas para navegar por el tiempo
Déjate sin recetas para la cobardía
Suéltate el frío del alma
suéltate de tu mano
La mano de la vida nos ha de llevar a alguna parte
sin rumbos en el aire
sin espuma ni fuego
ni poema
Déjate en el naufragio de la nieve
Déjate en la huella de lo que no regresa.
Sólo huye sin más nombre que lo libre.
no ames esa tarde que te besa la mirada
ni esa bahía para morir enamorados.
Déjate en mi olvido
Déjate en tu silencio
Para ya no mencionarte
déjate de espadas y cobres
de cruces y pecados
duerme
Silencio,
déjate en silencio
No dibujes una rosa en el aire
Déjate sin tu aroma de las mañanas
no te busques en mis ojos
déjate de ese palpitar de estrellas
de ese llover de ranas
Toma mis dientes para morder las cadenas
toma tus venas para navegar por el tiempo
Déjate sin recetas para la cobardía
Suéltate el frío del alma
suéltate de tu mano
La mano de la vida nos ha de llevar a alguna parte
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