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martes, 8 de septiembre de 2009

MMIX

Podría vestir mis palabras de ranas amarillas
y mis padres seguirían el camino del silencio
como si el sol fuera de grafito.
He aquí,
la vasija que nunca adoré doblado de la lengua.

(El Mañana está hecho de todos los corazones que no despertarán este día, madre.)

ayyy de Darío con coñac agitado.

ayyy de Borges de ceguera y laberinto.

Tanta receta para el demonio pronunciado
Tanto cuento para el cuento,
para un lirio verde arrojado al hormiguero.

Abiertos los aromas
la verdad es un signo de interrogación
en las llagas de las perras y los gatos.

Y se habla de la espada, del incienso,
y es la mentira ceñida en llamas
y es la noche ahogada por el relámpago del tiempo.

Hoy quiero ir de bombilla en bombilla por las casas
como muriéndome en todas partes
Que las abuelas digan que fui bueno y turrón en la tristeza
y que si hubiera vivido la guerra sería uno de esos héroes populares.

Tanto cuento para el cuento
Tanta palanca y botón para quedarse al final callado.

Bordas de grillos en las palmeras.
Platinada, silábica y monstruosa:
Adjetivos de manga corta mal empleados.

Venerad esta Ecthlipsis sacada de los sombreros
somos humanos con el alma de papel a quienes les robaron el sombrero.

Tanto tanto para el que nada ha hecho.
Tanto perico para el pollo y la salamandra.
Tanto mar para un mar vestido de excremento.

y ayyy de Roque encabritado.

ayyy de Huidobro en planeador de mineral sanguíneo.

Que la morfología se come con café sin azúcar y solo por la mañana.
¡Que los intestinos son barroco por lo enrollado!
¿Será más mi nariz sustantivo que nariz al caso?

(¡Ah! que jardineros estos para los edenes que sueño)

¿Y el acento, y la cadencia,
la relación intrínseca entre la medida y el ritmo
y viceversa?

Tanto cuento para el cuento.
Tanta barba para todos estos calvos.

Y otra vez
ayyy del Neruda más gordo.

y de nuevo
ayyy del Vallejo más alegre.

Tanta chonga para el hambriento
Tanto puñal para el muerto entre escapularios.

Tanta palanca,
Dios mío, tanta palanca.
Tanto torniquete a los vocablos.

Que el verso
Que el reverso
Que el inverso
El universo.

Mirad mis huesos rotos ahora, bisnietos de la palabra:
¡Sintaxis falta de calcio!