Tanto clavo y tanta tuerca
dispersos como pétalos del rostro mecánico
de este animal ya sin nombre
para ser distinguido en la loza funeraria
Pero mañana será otro rencor al diente
El que nos haga perder los labios.
Será cuando más quiera besarte,
Y vos
y ni ellos estarán para inventarme un corazón.
Pero este es tu derrumbe,
Tuya la inundación de palomas envenenadas sobre nuestros tejados.
Hoy me mirás con las manos,
Como queriendo enterrar una perla en el camino.
U ocultar un gesto dentro de una concha
Dar la espalda y encerrarte en tu casa
perdiéndote así en todos los sitios
Hoy
ya no me alcanzan las manos para detenerte,
para oírte en la niebla que has exhalado
para frenar el viento
de entre las hojas de unos poemas inconclusos.
Pañuelos
Palabras
Flechas
Despedidas
Por ahora
preferís el agua en la ceniza,
Como una tierra quemada por la nieve
Como pared manchada con olvido y alguna que otra lágrima muda.
Pero esta es tu estación de gases y venenos
Del alcohol extraído de la ubres de la madrugada
Vos, la de las manos que miran y saben de mi alegría más dolorosa
Vos, Que no sabés nada de mis huesos que se tornan grava
Si tocan el césped cuando el mundo ha cancelado las lámparas
sobre las cervicales de los sábados.
Monta al perro mecánico
Ve, Móntalo.
Es divertido
…Móntalo,
Luego te vas como si nada.
viernes, 18 de septiembre de 2009
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