domingo, 6 de septiembre de 2009

HIELO PARA ROMPER

a karlen Abrego

Quedémonos hasta muy tarde
y hablemos tanta paja.
Tenés infinidad de maneras
para matarme el tiempo.

Contáme la vez
que te hundiste en lágrimas,
cuando las manos de todos
los hombres no pudieron tocarte.

Decíme si esta semana
te has quedado pensativa,
colgada de las baldosas.

Si llegaste a tu habitación
habiendo olvidado cada nombre
en la piel de los daños.

Porque yo te voy a contar la vez
cuando una rosa me violó un sueño,
sobre el lucero que nunca cabalgué
y de las sobras del banquete que me robé un día.

Contáme del crujir que oís en la mudez
cuando el trueno en el
cielo se gesticula, ese mismo
Aullido rojo al que temés tanto.

Contáme si crees en Jesucristo,
o te endulza el pecado del viajero que se va.
Decíme lo que los robles comentan a mis espaldas
al descubrir ángeles muertos en tu enigmática cabellera.

Seguíme diciendo sobre
el duende con quien desayunaste.
Contáme la vez que te hicieron esclava
y te coronaron reina de corazones bobos.

Sí, vení, más cerca, junto a mis heridas,
ahora que son las dos de la mañana
y el alma se nos embruja, se nos contrae
y la tenemos clara, pura, explícita.

Contáme los secretos zarcos
que le oís a tus pechos
cuando estos te creen
frente al trance, aún dormida.


Decíme sobre las pinturas
que se parecen a tu cabeza
y contáme de las cabezas
que se aparecen en tu pintura.

Contáme del mar abierto,
agitándose en tus piernas sin cruzar;
Del follaje subyacente en el ojo
de aquellos que te hablaron sin entenderte nunca.

Decíme todo y te cuento de la nada
y así de paja en paja
quedarnos con las ganas
de volver a oírnos en otra vida.

Pues ya acaba lo más tarde
que puede ser.
Vámonos.
Las primeras aves regresan,
las flores vuelven al camino.
Vámonos.
Las sórdidas ventanas –ojos imperecederos-
se abren y es la luz la que nos busca.
Vámonos
-eternamente Karlen
de los espejismos-
pronto los muertos
van a levantarse.

No hay comentarios:

Publicar un comentario