Mostrando entradas con la etiqueta TODAVIA SIN ETIQUETAR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TODAVIA SIN ETIQUETAR. Mostrar todas las entradas

sábado, 27 de febrero de 2010

TU GRAN POEMA

Para cuando termines tu gran poema
el mundo se habrá ahogado en una gota de rocío.
Tus amigos habrán olvidado sus nombres
y se profesarán cangrejos junto a la fogata del invierno.

Muchos habrán arrojado su memoria a la noche
y se chuparán la tierra de los dedos.
Su único sol será
ese grano de sombra en sus platos vacíos.

Tu madre habrá cedido su ternura al olvido y a los escombros
y estará sentada en la mirada serena de los muertos.

Ya no habrá universo
para descifrar en la línea de los números
porque los hombres
habrán derribado las estrellas a escupitajos.

Cuando termines tu gran poema,
los niños de hoy serán los abuelos de las lagartijas de mañana
y estos no podrán leer el tiempo de la arena,
en sus ojos llevarán la música amarga del tornado.

Las calles estarán desiertas
y el único sobreviviente será el amor muerto en los burdeles.
Al aire le dictará ley una cuchilla,
y arrastrará de sus correas a muchachos paralíticos
de alma enferma.
Para cuando termines tu gran poema
serán millones los corazones de niñas
abiertos a la fuerza sobre el camastro de los venenos.

(Dónde estará la verdad, si no solo en el silencio)

(De nada servirá la rosa de oro que hayas hecho crecer en tu habitación.)

Al terminar tu gran poema
estarán las puertas derribadas por los ladrones,
fornicaran las ratas en los altares.
No reconocerás la sangre
por los callejones de la ciudad que abandonaste
y sobre el espejo que no reconociste.

Ya nadie querrá dar respuesta,
nadie sabrá decir sobre el rumbo que tomaron las cosas.

A nadie le servirá ese asombro que habrá llegado tarde.
No será techo ni aguacero para las sombras
porque ni siquiera será el recuerdo que haga volver al desahuciado
ni será la soga macabra del suicida.

Para cuando termines tu gran poema
tus hermanos tendrán dientes donde ahora tiene los ojos
y serán hilos de agua oscura
los que marquen las distancias entre uno y otro corazón.

Cuando termines tu gran poema habrás de encontrarnos dormidos
sin más cielo que la feroz sombra de un árbol:
Habremos olvidado a leer su corteza,
habremos aprendido a repudiar su fruto.

Cuando termines tu gran poema
no habrá ni reconocimiento ni placa,
más que un solo epitafio que hable por todos.

No le quedarán más lunas a ese tiempo
No le quedarán más hojas a esas noches.

Para cuando termines tu gran poema
nada habrá que te salve la vida.

jueves, 19 de febrero de 2009

LA HERRUMBRE

Finjo ser el niño feliz de la cuadra,
a llamarme Rodrigo, Gregorio y Sebastián
para quedarme en tu memoria, respirar en tus sueños.

Suelo cortar, barajar estrellas azules
en incólumes inviernos inflamables,
a deslizar tras luz mi sombra por las ventanas.

Tiendo a precipitar la neurosis,
a ojear mis entrañas junto a los amigos eufóricos
y vuelo sin encontrarme en la blanca ala de un beso.

Y la vida se arrastra con sus pedazos,
viene, reposa y sigue como tren de humo y distancias.
Sí, la herrumbre de mis rieles es inevitable.