jueves, 30 de julio de 2009

COMERCIAL Y POEMA




Fe

Déjame una amapola por si no termina el aguacero

Ya los policías se han llevado a mi padre sospechoso de nada

a mí me dejó el cuchillo de su crimen de dos corazones partidos

Yo te dejo mi palabra como barco de papel y por sombrero.


Déjame una amapola,

el último vuelo en alfombra de luz al jardín perdido.

Ya los policías se han llevado a mi padre sospechoso de nada.


Creo en una amapola de tu parte

Creo en el cuchillo de mi padre sin ser carnicero

Amo las espinas y creo en un cielo orinado por chacales

pero creo más en ti, en nuestra carta sin sello ni destino

mas mi padre no cree

y desde su cárcel a gritos me llama loco, ¡Loco!

¡oh, aguacero!

El aguacero, mi amor...

Si tan sólo mi padre creyera

que una lágrima nos puede salvar del aguacero.

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