Soy el nuevo inquilino de esta casa, y ya era tiempo, y es que ese era el problema: no tenía tiempo para buscar protagonismo y encender mis sentimientos como unas rídiculas luces campero en esta vitrina del blog ...ahora, dejo el lado más oscuro del silencio, me apunto la voz en la mano y aquí estoy aún existiendo después de la primera palabra.
Escribo porque me lo pide el alma, para no olvidar, no olvidarme, por eso escribo.
Lo hago porque la Lupita no me tomó de la mano a los quince, porque nací el día cuando mi padre descuartizó a mi madre hasta hacerla llorar; porque creo que algo palpita bajo el lodo y pronuncia mi nombre, porque necesito cruzar por entero la noche para dolerme a mí mismo.
Escribo para verme en el espejo y soñarme real.
Talvez nunca pueda abarcar toda esta soledad y alegría que hace volcarme hacia la página, pero he tratado de darme la bienvenida a mí mismo en un intento por no dejarlos a ustedes en la espesura de mi timidez. Soy de carne y hueso, y a veces de abismo y sueños.
Yo soy Vladimir.
martes, 20 de enero de 2009
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hola Vladimir! de tantas cosas que queria decirte ya ni se que escribir pero bueno,, soy la primera en escribirte comentario.. q chivo! AL rato te digo algo,, recorda que soy una Timida! Me caes super bien y no se que seria de mi vida sin la poesia, sin ustedes, sin los sabados,, o los lunes,,, en fin!
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